Hoy como ayer: Lautaro Martínez refresca otras apariciones explosivas en el fútbol argentino

In DEPORTES by Federico WeidemannLeave a Comment

Desde antes de debutar ya mostraban rasgos de pertenecer a una elite. Futbolistas distinguidos en las divisiones inferiores, estaban llamados a romper el molde una vez que realizaran su presentación en sociedad. Esa primera función es apenas un paso, el sello los diferencia del resto: la continuidad en el juego y sostenerse en la vidriera mundial es virtud de unos pocos. Esa es la ruta que empezó a desandarLautaro Martínez , el nombre que despierta suspiros en Racing , provoca que los poderosos de Europa fijen la vista en el club de Avellaneda y le acelera el pulso al director técnico de la Argentina, Jorge Sampaoli . El juvenil, de 20 años, está en boca de todos, pero aquellos que realizan un seguimiento de las categorías menores vislumbraban en el bahiense dotes que en el pasado se descubrieron en Agüero ,Higuaín Tevez Dybala , referentes en la posición y que marcaron un rumbo.

Las cifras que se manejan por Lautaro Martínez reflejan la jerarquía que todo el mundo ve en el atacante. Veinte millones de dólares no movilizaron a los dirigentes de la Academia, después de la reunión con Piero Ausillo, emisario de Internazionale de Milan. No fueron rechazados, porque está por arriba del número que se fijó como cláusula de rescisión -18 millones de euros-, pero sí se la consideró insuficiente. El sueño de jugar en Europa no lo desvive, su actual meta es ayudar a Racing a levantar la Copa Libertadores, un recorrido que empezará el 27 de febrero, en el Cilindro, frente a Cruzeiro.

Desde su aparición, debutó contra Crucero del Norte, en 2015, reemplazando a Diego Milito, ídolo y actual manager de Racing, el crecimiento del goleador es constante: dentro y fuera de la cancha, porque la madurez que exhibe también es un costado que atrapó a los clubes que se interesaron por el atacante, entre los que figuraron Real Madrid, Arsenal, Atlético Madrid, Borussia Dortmund y hasta Valencia, que tuvo prioridad, porque integraba la lista de jugadores por la que los españoles fijaron prioridad, luego de la venta de Rodrigo De Paul, en 2014.

En el torneo de L’Alcudia 2016, en el que participan selecciones Sub 20, deslumbró al ser elegido el mejor jugador y coronarse artillero; el año pasado ratificó sus logros en las divisiones inferiores, en las que las estadísticas fueron contundentes: no se condicionó cuando tuvo que tomar el espacio que dejó Lisandro López, cuando el capitán sufrió la rotura del ligamento lateral de la rodilla derecha. Tampoco se obnubiló en los primeros partidos con la selección juvenil, cuando los festejos le eran esquivos en el torneo Sudamericano Sub 20 en Ecuador: esa paciencia, producto de un trabajo con Cecilia Contarino, la psicóloga del club, lo llevaron a ser el goleador del torneo y con su aporte la Argentina se clasificó a la Copa del Mundo de Corea del Sur.

Con la actuación del domingo frente a Huracán, convirtió tres goles -también le cometieron la falta del penal que anotó Lisandro López-, se ganó una plaza en la convocatoria para los partidos con Italia y España de la selección. La posición tiene una competencia feroz, con el Kun Agüero e Higuaín tomando la delantera. Ellos, son dos ejemplos de futbolistas que una vez que debutaron no dejaron de crecer hasta consolidarse entre los mejores del planeta.

Cualquier comparación será válida más que odiosa. Porque en el fútbol hay casos y casos…

El de Agüero fue un recorrido de ensueño. El delantero acumula 15 temporadas desde que Oscar Ruggeri lo mandó a la cancha en Independiente, con apenas 15 años. Luego llegó Atlético Madrid (a los 18 años) y Manchester City -es el máximo goleador histórico-; las vueltas olímpicas repetidas en España e Inglaterra. Una vigencia que no se cuenta en dinero, porque los 45 millones de euros del pase que desembolsaron los citizens hoy son un valor casi simbólico. Higuaín, con 12 años en el Viejo Continente, revalida su eficacia en las redes: el fin de semana anotó el primer hattrick en Juventus, en apenas 20 minutos; con 19 años llegó a Real Madrid, donde Raúl, Van Nistelrooy, Cassano y Julio Baptista eran las estrellas. Compartió cartel y siempre jugó a pesar de tener que competir con cracks como Cristiano Ronaldo, Benzemá, Kaká. El pase a Napoli -dos veces capocannonieri- y el atribulado arribo a la Vecchia Signora, por 99.000.000 de euros.

Los catorce años de Tevez en primera -un viaje desde Boca (en el que debutó en primera), a vestir las camisetas de Corinthians, West Ham, Manchester United, Manchester City, Juventus y Shanghau Shenua, con la particularidad que con todas ganó al menos un título-, otro ejemplo de futbolistas que una vez que dieron el salto sostuvieron su estrellato, como lo hace Paulo Dybala, que creció en Instituto, en la primera B Nacional; desde el ascenso encandiló a Palermo, donde fue figura y le valió el pase a Juventus, a cambio de 32 millones de euros.

La nómina en la que podría enfocarse Lautaro Martínez es inmensa, aunque él está dispuesto a escribir su propia aventura, esa que empezó en Liniers, de Bahía Blanca, y no deja de crecer.

Barco, Foyth, Ascacibar y Valenzuela, póquer de ventas

Desde hace 11 años la selección sub 20 no supera los cuartos de final de un Mundial, pero los juveniles siguen siendo foco de atracción en el mercado. Del último plantel que afrontó el Sudamericano de Ecuador y la Copa del Mundo de Corea del Sur, ya fueron transferidos Santiago Ascacibar, a Stuttgart por 8.500.000 dólares; Juan Foyth, a Tottenham a cambio de 10,5 millones de euros; Ezequiel Barco, campeón de la Copa Sudamericana en Independiente, a Atlanta United, de la MLS, por US$ 15 millones, y Milton Valenzuela, que dejó Newell’s para jugar en Columbus Crew, también de la liga estadounidense, que desembolsó US$ 1.300.000 por el pase del lateral. De la nómina que se consagró en Uruguay 2015 se marcharon Mammana, Driussi, Simeone y Tomás Martínez.