“ME DA MIEDO CRUZAR LA CALLE”, DIJO LA JÓVEN ATROPELLADA EN NUESTRA CIUDAD

In SOCIEDAD by FM de la Montaña

Alba, la joven de 22 años que fue atropellada y arrastrada por un auto en nuestra ciudad, habló con los colegas de LMN.

“Para cuando me di cuenta de lo que estaba pasando, ya estaba arriba del capot”, señaló Alba a LMN, la joven de 22 años que fue atropellada y arrastrada por un auto en la localidad de San Martín de los Andes cuando se dirigía a su trabajo. Indignada por el accionar del conductor, que no sólo no la auxilió, sino que se fugó del lugar, la joven pide ayuda para dar con él.

Con el dolor latente en todo su cuerpo, Alba relató que el viernes pasado, cuando fue el hecho, estaba de camino a su trabajo. Eran cerca de las 8:55 y se encontraba a sólo una cuadra de llegar, en la esquina de Roca y Sarmiento.

“Crucé la calle y fue todo muy rápido. Cuando el auto me chocó no entendía nada, no me imaginé que no fuera a frenar, menos cruzando en una esquina”, señaló.

Desde ese instante, todo sucedió en cuestión de unos pocos segundos; Alba recuerda la impotencia de no poder moverse, tras ser impactada por el conductor del que le dijeron era un Fort Escort color gris, de los 90.

“Para cuando finalmente frenó, después de arrastrarme, me caí para adelante”, indicó y aclaró que considera que el arrastre no debe haber llegado a los 10 metros.

Mientras el conductor del Ford Escort de color gris, modelo de los 90, no apareció desde el accidente, la víctima continúa con controles médicos.

La joven apuntó que se levantó de la mitad de la calle sin ayuda y que atinó a buscar sus anteojos, que perdió en el impacto.

“En ningún momento (el hombre) se acercó a ayudarme, ni a preguntarme cómo estaba. Se bajó del auto y se quedó al lado de la puerta y no se movió de ahí”, afirmó Alba indignada por aquel conductor al que le calcula entre 30 y 40 años.

“Disculpame, no te vi. Estaba mirando para otro lado”, fue todo lo que le escuchó decir al conductor antes de marcharse.

“En ese momento no razoné nada, no pensé en quedarme ahí y llamar a la Policía, estaba con el chip de que tenía que ir a trabajar”, explicó Alba, desde donde fue al hospital y a la Comisaría 23.

“Lo que me desconcierta es que ni siquiera se bajó a auxiliarme. Un accidente le puede pasar a cualquiera, pero si chocás a alguien le preguntás si está bien, incluso a alguien a quien no chocaste”, agregó la joven.

“Por ahí si me ayudaba, todo esto hubiera resultado diferente. El objetivo es localizar el auto para agregar los datos en la denuncia y que quede asentado lo que pasó”, sentenció Alba.

Fuente: LMN.