EL CRUDO RELATO DE UN CAMILLERO DEL HOSPITAL: “¿CÓMO LE DIGO A MI MAMÁ QUE TODO ESTÁ BIEN?”

In SOCIEDAD by FM de la Montaña

De alguna manera, sabemos del esfuerzo que está haciendo todo el personal de Salud para hacerle frente a la pandemia, pero por alguna razón, no terminamos de tomar consciencia del sacrificio que hacen para cuidarnos… hasta que leemos relatos como este. Nahuel Vera es camillero del hospital Dr. Ramón Carrillo de nuestra ciudad y decidió escribir unas palabras para contarle a toda la comunidad cómo es trabajar dentro del hospital en el medio del brote del Covid-19 y estando expuesto a un posible contagio cada vez que ingresa un caso sospechoso.

“Soy parte del equipo de nuestro hospital, soy camillero, una de las tareas que no es profesional por no tener un título, pero a la vez una de las tareas en las cuales corremos riesgos tales como nuestros compañeros, enfermeros, médicos y las áreas que nos rodean. Hoy lidiar con una emergencia cotidiana queda de lado, hoy lidiamos codo a codo por este virus, hoy subirse a una ambulancia no es lo mismo, caminar por los pasillos del hospital ni hablar, pasar por los sectores de trabajo queriendo tomar un mate con los compañeros mucho menos… hoy es angustia, incertidumbre, es ver y charlar sobre el miedo… el miedo que padecemos al estar en línea de batalla”, comienza el crudo relato de Nahuel. Sigue:

“Hoy San Martín se ve libre, nadie respeta nada, se ven autos y gente por doquier, nos hacen pensar que esto es un chiste… y yo me pregunto; ¿alguien sabe cómo le decimos a nuestras familias que todo está bien? ¿Alguien sabe cómo es el protocolo que seguimos cuando se sospecha de un paciente con Covid-19?

Es muy sencillo: hoy no hay tratamiento ni remedio que cure esta enfermedad. Es simple… los que estuvimos en contacto con el paciente nos tenemos que aislar… Es ir a encerrarse… esperar y rogar que por favor no de positivo ese paciente, es estar sentado en tu casa solo pensando en si hice bien los pasos para sacarme la ropa infectada, pensando en si toque algo de ese paciente o simplemente fue un susto y todo sigue normal… sino estoy en el horno yo también”, continúa, y decide contar algunas experiencias con compañeros.

“Vi compañeras llorar y pedir por favor que no salgan de sus casas, que nos ayuden a controlar esta situación. Y tienen miedo, miedo por sus hijos, por sus maridos, por no llevar esa partícula microscópica tan maligna a su hogar.

Un compañero me cuenta con angustia que llega a su casa horas antes de terminar su turno, sus hijos y esposa preguntándole porque estaba ahí si el habitualmente llega en otro horario, respondiéndole está todo bien hijo éramos muchos en el trabajo y me fui, haciéndola a un lado a su esposa y diciéndole en el oído que se tuvo que ir del hospital porque está aislado por manipular un paciente con sospecha de este virus”.

“Para mi hoy un pilar fundamental es mi mamá. Ella en su casa y yo en la mía, mantenemos contacto por teléfono. ¡El 4 de abril fue su cumple, no tuve la oportunidad de darle un beso y decirle cuanto la amo, de decirle mirándola a los ojos que me acompañé muchos años más! La cuarentena que ambos respetamos tuvo su fuerza y nos dejó distanciados. Pude mandarle un video deseándole un feliz cumple porque estaba de servicio. Recibí a la hora un audio de ella muy emocionada diciéndome que me agradecía por su saludo y lamentando que no podamos estar juntos. Quebrándome en ese momento por escucharla llorar diciéndome que me quiere mucho y que me cuide.

¿Y cómo le digo a mi mamá que todo está bien? Si yo sé que todo está mal… que hoy por hoy no contamos con la cantidad de insumos que tendríamos que tener para nuestra seguridad. ¿Cómo le digo a mi mamá que se prepare emocionalmente, que tiene que ser fuerte y esperar a que un día la llame diciéndole que estoy contagiado? ¿Cómo entiende la gente que hay que ser pacientes que esto va a terminar que esto es entre todos?”, se pregunta Nahuel, que también se desempeña como bombero voluntario.

“La mayoría estamos aburridos en casa, pero somos muchos los que estamos trabajando para aportar un granito de arena a esta emergencia. Es mucho lo que se hace, diferentes instituciones están abocadas y se trabaja mucho. Esto es un breve pensamiento, algo de lo que vivo y estamos viviendo, tristeza, dolor, incertidumbre. Lo que más duele de esta realidad es saber que a mucha gente no le importa”, finaliza.