CARLOS “OSO” BUETI, 32 AÑOS MUSICALIZANDO LA HISTORIA DE SAN MARTÍN DE LOS ANDES

In DESTACADO, SOCIEDAD by FM de la Montaña

La radio cumple 100 años en Argentina. La primera transmisión fue un 27 de agosto de 1920 en Buenos Aires, a cargo de los llamados “Locos de la Azotea”. Sin embargo, recién a finales de la década del ´70 tuvimos radio en San Martín de los Andes. La llegada de Radio Nacional, con la idea de conseguir soberanía sobre la región, y años más tarde, con la inauguración de la primera radio FM privada, FM de la Montaña, comenzó la historia de este medio de comunicación en la localidad.

Una de las fuentes obligadas de consulta para aquel que quiera conocer un poco más sobre la historia de la radiofonía en San Martín de los Andes es, sin duda, Carlos Roque Bueti, conocido por todos como “El Oso”. Fue uno de los primeros operadores técnicos que hubo en la ciudad, e integró casi desde el primer día el staff de FM de la Montaña.

“El Oso” empezó a pasar música con vinilos, con cassettes, más tarde tuvo que aprender a operar con Compact Disc, y después se amoldó al Mini Disc. Con la digitalización casi se rinde, pero el amor por la radio fue más fuerte y con mucha voluntad aprendió. Para “El Oso”, los cambios tecnológicos fueron desafíos, pero nunca impedimentos.

Desde hace 32 años -ininterrumpidos- que musicaliza a través del 105.1 la historia de San Martín de los Andes. Hoy en día es el operador de las tardes de La Montaña, sabe de radio como pocos, entiende de radio y se apasiona. En esta entrevista cuenta cómo se enamoró de este medio, cómo fueron los primeros años de las FM de la ciudad, los cambios que hubo en la programación, los avances tecnológicos, y por qué la radio nunca va a morir.

“el oso”, cuando cumplió 25 años de trabajo en fm de la montaña.


Parte 1:

¿Cómo conociste la radio?

Yo siempre estuve medio predestinado con la radio. Cuando yo era muy chiquito, mi viejo tenía una, como todas las casas antes. Me acuerdo que el primer contacto que tuve con la radio fue la llegada del hombre a la luna. Era una atardecer, mi papá sintonizó la radio y pude escuchar esa transmisión que realmente fue histórica. Salí a la puerta de atrás de mi casa con la radio a mirar la luna. Increíble… uno se da cuenta con el tiempo de lo que fue eso.

¿Y tu radio propia?

Lo primero que hice con el sueldo de mi primer trabajo en el Correo, fue comprarme una Tonomac, que en ese momento era lo más. Me enamoré de la radio y traté de escuchar todo lo que podía. En aquel tiempo había mucha radio de Chile que se escuchaba en San Martín de los Andes, sobretodo a la noche, entraban a la perfección.

¿Cómo nació la radio en San Martín de los Andes?

En el ´78 estaba el tema del conflicto con Chile. Por eso, el gobierno empezó a poner radios en el sur, para lograr soberanía. A San Martín llegó Radio Nacional. Era increíble, se escuchaba clarito, no tenías que hacer ningún esfuerzo por sintonizar. Eso hizo interesarme más por la radio, interiorizarme un poco más.

En 1988, abrió FM de la Montaña. Era algo muy nuevo, muy novedoso. Había una expectativa tremenda, se habría una FM… Tener una FM en San Martín era un sueño. En ese momento la FM venía pujando y creciendo en todo el país.

¿Cómo entraste a trabajar en la radio?

Yo en ese momento trabajaba en la discoteca Crismalú, que era la discoteca del pueblo, tenía idea en manejo de discos y bandejas, pero no mucho más. Mis reemplazos en Crismalú los hacía Daniel Martínez, que empezó a trabajar en La Montaña, cuando José Vaccarezza fundó la radio. De un día para el otro, Daniel me dijo “escuchame, en la radio necesitan un programador”. Fui a verlo a José, en agosto del ´88, y empecé. En ese momento se programaba por turnos de seis horas, había que programar toda la música. Obviamente no era la misma música que la que yo pasaba en la discoteca.

¿Cómo se pasaba música en ese momento?

Era vinilo, únicamente vinilo. Había tres turnos para programar. Era totalmente manual, era poner y sacar discos y manejar las bandejas. Yo no tenía mucha idea pero empecé a mirar, a aprender, como todo. Lo novedoso era el tema de la publicidad, porque se pasaba en cassette, y había que ser rápido… Teníamos dos casseteras, una arriba y una abajo y teníamos que conocer las publicidades de memoria.

Parte 2:

¿Y el tetra?

Ni el propio José, que era ingeniero, sabía como hacerlo… La primera transmisión del Tetra era con equipos VHF, teníamos una cobertura bastante limitada. El ingeniero Pablo Chidiak se las ingeniaba para que salgamos de lugares insólitos. No teníamos el equipamiento adecuado, era todo hecho a pulmón. La carrera tuvo un éxito total.

¿Que diferencias encontrás hoy con la transmisión del Tetra?

Y… hay cosas que todavía se siguen usando. Por ejemplo, el VHF. Pero la tecnología avanzó mucho. Hoy es mucho más organizado. Hay computadoras, celulares, cámaras…

¿Cómo te fuiste adaptando a los cambios?

A mi la tecnología me cambió la vida. Al principio pensé que no lo iba a poder hacer. El cassette y el vinilo fue lo primero. Después llegó el Compact Disc. El sonido cambió muchísimo, porque previamente al vinilo había que echarle agua con alcohol, así le sacábamos la fritura. Le echábamos una gotita en la púa, con el track que ibamos a pasar, para no mojarlo todo.

Después vino el Mini Disc, que nos ayudó muchísimo. Teníamos más calidad de sonido al principio, después se fue degradando porque cada vez lo compactaban más. Tenían que meter más temas en el disco y perdía calidad.

 ¿Y cuándo empezaron a abrir otras radios?

Con los años empezaron a sumarse más radios, sí. En la década del ´90 éramos cuatro radios. Era un competencia buena, porque en aquel momento empezó a llegar mucha gente a San Martín. Gente que sabía hacer radio, entonces se innovó mucho el aire. Ya no eran las mismas voces, cada uno empezó a hacer su aporte para construir, de alguna manera, lo que la radio es hoy.

¿Y hoy?

Hoy tenemos un espectro radial enorme en San Martín. Hay más de 30 radios, no se puede creer… La FM cambió mucho. En los primeros tiempos era solo música, y algún locutor acorde. Pero los tiempos fueron cambiando, nosotros acá en FM de la Montaña tuvimos que cambiar si o si. Dejamos de pasar  mayoritariamente música, y comenzamos a hacer periodismo. Cambió el formato de la radio.

Se empezó a construir la noticia local…

Claro, antes no había información de San Martín. Nosotros fuimos pioneros en eso, salíamos a la calle con un móvil, con un humilde VHF, íbamos a la Municipalidad, a entrevistar al intendente, a algún funcionario… a generar la noticia. El movilero se cruzaba a la policía a hablar con el comisario, así, directamente.

Eso le daba mucha dinámica a la mañana de la radio. A la tarde siguió predominando la música. Pero la gran innovación fue salir a buscar la noticia. Eso hizo que la radio esté puesta en todos lados, en todos los comercios. La gente empezó a venir a la radio a pedir publicidad. Era un interés genuino, ¿viste? Y si el producto que ofrecés es bueno, vas a tener muchos oyentes…

¿Qué significa para vos la radio?

Y… (tartamudea) … es mi vida. No me imagino otra manera de vivir sin la radio. De estar adentro, de ver la evolución que hubo, de aprender, de convivir con tanta gente.

A la radio no la volteó la televisión y no la voltearon las redes. Se combinó todo. Pero la radio te sigue dando instantaneidad, vos la información la tenés al momento. No creo que la radio tenga problemas en el futuro.

¿Escuchás radio todos los días?

Si, siempre. Escucho de todo. Me encanta escuchar radio de todos lados, y de cada radio aprendo algo, saco algo y lo vuelco en mi trabajo. Dicen que está todo inventado, pero todavía se pueden hacer cosas…

Parte 3:

“oso” bueti, josé vaccarezza y flavio correa.

“El Oso” hoy, y su lugar de trabajo en FM de la Montaña: