EDITORIAL: SUPERHÉROES Y ANTIHÉROES

In DESTACADO, SOCIEDAD by FM de la Montaña

“Es sabido que los superhéroes aparecen cuando las situaciones de la gente no pueden ser solucionadas por otros congéneres. Aquel personaje que encarnaba Bill Bixby, a fines de los setenta y comienzos de los ochenta, El Increible Hulk, era un hombre común, que había sufrido una mutación y cuando se producía una situación injusta contra él o quienes lo rodeaban, se transformaba, se ponía verde, rompía todo y ponía las cosas en su lugar; y hasta tenía momentos de ternura dentro del miedo que despertaba en quienes observaban su accionar justiciero. Lo mismo sucedía con Superman, El Hombre Araña, La Mujer Maravilla y tantos otros que además generaron incontables ganancias a quienes los crearon. Porque no olvidemos que son héroes del capitalismo.
La humanidad siempre ha necesitado de este tipo de personajes, que pongan las cosas en su lugar, al menos por un momento, porque son tantas las situaciones de injusticia que vive el común de la gente en este mundo que necesitamos ese tipo de personajes que encarnen todo aquello que moralmente está bien, aunque rompan todo y el costo sea alto.
Y aquí me voy a detener en nuestro pago chico, porque cuando las autoridades no dan respuesta, los trenes delanteros de los vehículos se hacen pomada, las prótesis dentales se aflojan por los pozos, el insulto se escucha más allá del techo del auto, ahí, en ese momento, aparece nuestro Hombre Bache, bautizado cariñosamente como Bacheman, el justiciero que con un tarro de pintura y algunos insumos que paga de su propio bolsillo (ojalá alguien le tire una ayudita extra) sale en su vehículo, sin capa, ni disfraz, sólo con pintura y brocha en mano; y ahí empieza su labor al servicio de todos, con paciencia se detiene casi sin avanzar y demarca cada uno de los incontables pozos de la travesía urbana que une los barrios más alejados hasta el centro sanmartinense. También se ha tomado el trabajo de demarcar la ruta provincial contigua al barrio Kumelkayen o el tramo lindante al regimiento local que conduce a Los Robles y otros barrios del pueblo.
Bacheman encarna el verdadero justiciero porque no hace alarde de nada, no sale por ningún medio prometiendo lo imposible, ni anuncia obras grandilocuentes. El tiene los pies sobre la tierra y su labor aunque a algún funcionario le pueda molestar, es una ayuda inestimable para las autoridades y quienes transitan todos los días estos varios kilómetros demarcados. A los primeros les ahorra buscar los pozos y de paso sin insultos ni gritos, es más, sin hablar, solo con este arte callejero les transmite el pensamiento de la mayoría: “porque no se ponen las pilas y de una vez por todas a quien le corresponda, no hace bien las cosas”.
Bacheman salió luego de un tiempo prolongado previo al inicio de la primavera como diciendo: “mirá que mejora el tiempo, porque no arreglas los infinitos pozos por los que todos los días los sanmartinenses recuerdan a los familiares, que no lo merecen, de los responsables”.
Dentro de todo este escenario, la aparición de un superhéroe como Bacheman no es un buen presagio. Cuando aparecen estos personajes que perduran en la memoria de la gente, significa que las cosas no están bien. Cualquier héroe de Marvel o justiciero se hace presente cuando nosotros, la humanidad, no damos o recibimos respuestas adecuadas aunque seamos cumplidores con nuestras obligaciones. Son queribles, apreciados, respetados, pero el héroe de historieta, televisión o cine, reemplaza al Estado y las instituciones ausentes y eso no está bueno.
Y a vos Bacheman no se si te gusta hablar, pero sábelo, quiero entrevistarte, te has convertido en la referencia de muchos, en el personaje que me volvió a hacer sonreír porque con tu arte me permitiste zafar la mayoría de los pozos y volver a esa etapa donde uno se subía a un karting y con maniobras increíbles se creía un piloto. Soy uno de los que le has evitado, por ahora, ir a un taller y quedarse a pata, nos estás haciendo ahorrar dinero en tiempos difíciles, evitas adelantar la pastilla de la presión, cuidas la salud de los vecinos. Lograste cosas que otros con mucho dinero no pueden, empatizaste con el pueblo.
A las autoridades les digo que Bacheman es un indicador que deberían tener en cuenta, su presencia no debe molestar, pero si hacerlos reflexionar porque él respetuosamente y en silencio les marca la cancha, les demuestra con acción sólo una de las tantas cosas que no están bien, me refiero a calles y rutas en condiciones de ser transitadas.
Si tuviese que elegir entre la grandilocuencia de los anuncios de algunas obras y los pequeños actos cotidianos, sin dudas me quedo con el trabajo de Bacheman y otros héroes anónimos que recogen basura en miradores y lugares de ensueño; o aquellos que día a día ponen el hombro y se rompen el lomo para llevar un mango a sus casas y que a los suyos no les falte lo básico. Este personaje que no es ni más ni menos que un vecino harto, como muchos, de ver el pueblo en malas condiciones, en este caso las rutas, se ha convertido en un representante de las acciones que todos pedimos; pero no tienen que esperar que él aparezca, que las calles sean más parecidas a un trozo de gruyere que a una mesa de billar. Hay que darse cuenta con mayor velocidad que es lo que molesta e irrita a la población.
Nueva terminal bárbaro, hospital de mayor complejidad mejor y más que necesario en los plazos pautados por la Provincia; todas las obras son bienvenidas, pero para que voy a adornar con los mejores muebles la casa si todavía tengo piso de tierra. Vamos por parte, primero los cerámicos donde pisaremos todos los días y luego el resto de las cosas siempre sabiendo que es prioritario y que no.
Me despido con unas líneas que no tenía contempladas, hasta que apareció este anti héroe, el ahora renunciado diputado salteño, Juan Ameri, en plena sesión de Diputados haciendo de su vida privada una muestra desagradable para sus pares y el resto del país. Como será lo que les importan sus representados a algunos, que días atrás otro diputado se cambiaba con la cámara prendida y de vez en cuando alguno se duerme una siestita ante la vista de la población; o el representante de la Cámara Alta que puso un banner de su cara para simular su presencia. A muchos la palabra vergüenza se les perdió hace tiempo. Eso que todos vimos es una muestra de la picada libre de muchos estamentos de la democracia de nuestro país. No se puede generalizar, es cierto, pero estamos cansados de como muchos de los que nos representan succionan la vida de los laburantes y se burlan del esfuerzo de la gente de bien.”

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Pablo Matilla nació en General Pico, donde cursó sus estudios primarios y secundarios. Luego vivió en la ciudad de Córdoba donde se recibió de Técnico en Comunicación Social en la Escuela de Ciencias de la Comunicación, de la Universidad Nacional de Córdoba. Hizo pasantías en radios cordobesas y en el área de deportes de La Voz del Interior. A su retorno a La Pampa trabajó en radio LU37 siguiendo la campaña de Liga Nacional de Básquet de Independiente y Pico Fútbol Club y en un diario familiar fundado en 1923: La Reforma. Se radicó en San Martin de los Andes con su esposa en 1999, trabajó en radio, hizo colaboraciones para medios digitales y diarios regionales, como así también para medios nacionales. Actualmente trabaja en el Hospital de San Martin de los Andes desde hace 17 años. Durante muchos años en áreas de atención al público y administrativas; desde hace 3 años en que se creó el cargo a nivel de Salud Provincial se desempeña en comunicación y prensa del mismo hospital.

Desde hace cinco años es relator en la Transmisión del Tetratlon de Chapelco y actualmente conduce el programa MODO VIERNES en FM de la Montaña. Todos los Viernes de 17 a 19hs por el 105.1 en San Martin de los Andes

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