EL VECINO DETRÁS DE BACHEMAN: “ME ALIMENTÓ MUCHO LA RESPUESTA DE LA GENTE”

In SOCIEDAD by FM de la Montaña

Maximo Thölke es un vecino de San Martín de los Andes que, cansado de esquivar baches y pozos con su vehículo, decidió tomar una rodillo y comenzar a marcarlos. Lo que empezó con algunos pozos se convirtieron en cientos a lo largo de rutas y calles muy transitadas. Alguien lo bautizó como “Bacheman”, convirtiéndose en una especie de mito local por realizar una tarea que mostró las falencias de un Estado que no ha dado la respuesta que esperan los vecinos.

Máximo habló con Pablo Matilla, por FM de la Montaña, y contó por qué comenzó con esta tarea, qué piensa sobre el rol del Municipio y otros estamentos políticos ante la situación que se vive. Una nota donde un vecino, como tantos, brinda una opinión con declaraciones que invitan a pensar y reflexionar sobre muchos temas que le interesan a los sanmartinenses.

Escuchá el audio completo:


Leé un fragmento de la charla:

-PABLO MATILLA: ¿Qué hacés de tu vida? ¿A qué te dedicás?

-MÁXIMO THÖLKE: Tengo dos hijos. Vivo acá hace 20 años y me dedico a la construcción.

-PM: ¿Qué te llevó a empezar a demarcar los pozos?

-MT: Y… Comerme el mismo pozo una y otra vez, después de que lo arreglaran y se vuelva a romper en la siguiente lluvia. Un día agarré dos aerosoles, que me duraron 200 metros. Me alimentó mucho la respuesta de la gente. Me di cuenta que estaba haciendo algo que estaba bueno.

-PM: ¿Tenés un cálculo de cuántos metros pintaste?

-MT: El primer año pinté desde el golf al pueblo, de Rincón Radales al pueblo y desde el acceso a Chapelco al pueblo. Todas las entradas al centro. Por ejemplo, desde la ciudad hasta el acceso a Chapelco lo volví a pintar el otro día y me llevó 4 horas. Con el tiempo le fui encontrando la vuelta para hacer más rápido: ahora tengo un rodillo con un palo, y así no me tengo que agachar.

-PM: ¿Alguien te tiró una mano?

-MT: Si, si. La verdad que si. Nunca tuve que poner un peso de mi bolsillo.

-PM: Hay un riesgo en lo que hacés…

-MT: Bueno, yo me pongo un chaleco verde fluorescente e intento hacerlo en un horario con mucha luz. La gente se adapta a la situación de manera notable. Jamás he tenido una circunstancia desagradable o negativa. Es muy loco lo que la gente transmite.

-PM: ¿Creés que una acción como la tuya se podría multiplicar en otras cuestiones?

-MT: Si. Pintar baches no es lo único que hay para hacer. Hay un montón de cosas. Está para arreglar el tacho de basura de la esquina de tu casa, está para que cortes el pasto de tu vereda porque no te gusta como está y la Municipalidad no tiene un mango para ir a cortártelo… Con detalles creo que todos nos podríamos involucrar de manera más empática con nosotros mismos. Porque nuestro entorno nos afecta a nosotros mismos, más allá de los beneficios que puedo llegar a producirle a otro. Yo pinto los baches y cuando paso no me los como más.

-PM: Vos le marcaste la cancha a los funcionarios y les dijiste “muchachos, acá hay que hacer algo”…

-MT: El funcionario que se lo tome de manera personal, no lo está viendo con la intención con la que uno verdaderamente lo hace. De hecho tengo una muy buena relación con el intendente, he hablado en varias oportunidades, y lo conozco desde hace muchos años. Esto no es contra un funcionario, esto es claramente contra un sistema que ha demostrado que no está pudiendo.

Nosotros somos unos tibios como sociedad. La realidad es que no marcamos la cancha, y no me refiero a marchar la cancha de manera violenta haciendo piquetes. Hay que usar el ingenio. Lo de pintar baches yo lo vi que lo habían hecho en Esquel y me gustó la idea.