EDITORIAL: “ANIBAL FERNÁNDEZ, ERGO EL ANCLA”

In SOCIEDAD by FM de la Montaña

“Cuando pasaron las elecciones Primarias del 12 de septiembre, luego de la contundente derrota sufrida por el Frente de Todos en prácticamente todo el territorio nacional, se desató una crisis interna que ya venía arrastrando el partido gobernante desde meses atrás. Como consecuencia de los desencuentros entre la vicepresidenta quien tiene el verdadero poder y el actual presidente, que todos sabemos que llegó con una mayoría de votos que no les eran propios, muchos nos preguntamos qué cambios se vendrían en el gabinete de Alberto Fernández.

Fueron varios, pero uno de ellos me llamó poderosamente la atención y fue el retorno a la escena principal de Aníbal Fernández, el verborrágico y todo terreno –para lo que venga- ministro de Seguridad de la Nación. Demás está decir que es una persona que no tiene término medio, o cae bien, o cae mal; según la opinión de los argentinos, a la mayoría les cae lisa y llanamente pésimo, por sus bravuconadas, la prepotencia en sus declaraciones y el trato que tiene con quien no piensa igual.

Este violento que tenemos de ministro en una de las carteras más sensibles de la Argentina, este fin de semana cruzó una raya que quienes estamos en los medios, aún en los más pequeños comparado con los poderosos multimedios porteños, no lo podemos permitir. Con una serie de tuits le recordó a Cristian Dzwonik, conocido historietista cuyo nombre artístico es Nik, donde estudiaban sus hijas, habló de las escuelas ORT, pertenecientes a la comunidad judía, ubicada en el barrio de Nuñez. Nik había criticado como lo puedo hacer yo, usted o cualquier persona esta forma de salir a regalar a diestra y siniestra todo tipo de electrodomésticos, etcétera, para reconquistar los votos perdidos en septiembre para la próxima elección de noviembre. Esa forma de dar entender que sabe lo que hacen sus hijas, donde estudian, los movimientos habituales, es típica de las formas mafiosas y además Fernández como cualquier político, saben que todo tiene un límite pero los hijos son sagrados. Cuántas veces hemos dicho conmigo que hagan lo que quieran, pero con mis hijos no. Eso no es ser guapo, miedo tenemos todos, pero los hijos son el valor más importante que tenemos.

Eso que hizo este impresentable que tenemos por ministro es de una bajeza supina, y él lo sabe, el presidente también, pero el poder y la idiotez no los deja ver más allá de sus narices.No les parece suficiente con todo lo que han hecho, además de gobernar pesimamente,agarrársela con el periodismo al nivel de dar a entender que saben qué hacemos, por donde se mueven nuestros seres queridos. Cualquier ser humano sea conocido o anónimo no puede frente al Estado y ellos usan su poder para amedrentar, para que tengamos temor. Y lo pueden lograr, pero ya no pueden tapar el sol con la mano, la gente se ha cansado de los modos y muchos no dudamos en decir lo que sentimos porque si lo mismo lo hubiera hecho un radical, gente del PRO o cualquier representante de otra fuerza política también lo diríamos. Así como expresé alguna vez que Macri fue el principal promotor que el kirchnerismo (no es todo el peronismo) volviera al gobierno, hoy no dudo que Aníbal Fernández es lo más parecido al Herminio Iglesias del ’83.

Paso a otra situación que es sumamente preocupante, en las últimas horas hablé con gente relacionada al ámbito de la educación y se confirma que hay miles de adolescentes que han abandonado literalmente el nivel medio. Todos sabemos que desde hace algunos años el secundario es obligatorio, sin embargo, con la pandemia pasaron y pasaron meses sin que las chicas y chicos concurran a las escuelas, y ahora sumado a la deficiencia en la adquisición de conocimientos, lógicamente por la falta de escolaridad tradicional que a mi juicio no es reemplazable por la presencialidad, el Estado tiene que salir a buscar a quienes dejaron por completo sus estudios.

Quiero cerrar con la preocupación que tenemos mucho por esta caza de brujas de parte de ciertos representantes del Estado. Que hable Fernández, el de bigote grueso a cargo de la Seguridad de la República Argentina, no me sorprende porque es una caja de sorpresas no gratas. Siempre fue inteligente y funcional para todo lo que sea embarrar la cancha y operar no a favor de las mayorías, sino de quienes lo designaron en cualquiera de los veintidós cargos que ocupó hasta el momento. Lo llamativo, es el silencio cómplice de muchos y muchas dirigentes de su propio espacio; callar es de tanta o más mala intención que la manifestada por este hombre.”

Escuchala!